21 abril 2012

Kelly

12 febrero 2012

11 estrategias vs berrinches



Sabes que tu hijo ya comió suficientes dulces, así que le dices que ya no habrá más por el resto del día, a lo que él responde inmediatamente: “No, mamá”, y de ahí pasa a los gritos y lloriqueos que parecen no tener fin. ¿Qué haces?
Los berrinches son una respuesta ante una situación frustrante, que se manifiesta como un comportamiento “casi” automático en la persona que no consigue lo que quiere o porque las cosas no resultan como lo desea.
Constan de varias fases, que van desde el momento en el que al niño se le niega algo, hasta los sentimientos de culpa, tristeza o arrepentimiento después de que la crisis ha terminado.
Lo más importante es saber qué hacer y cómo manejar estas escenas. Te recomendamos las siguientes estrategias que te ayudarán a combatir, disminuir o erradicar esta conducta:
1. Identifica y entiende los factores que lo causan y, de ser conveniente, modifica dichas situaciones. No se trata de que el mundo se adapte a él, pero si es posible, cambia algunas de las cosas que lo incitan
2. Anticípale al niño lo que sucederá cuando presente esta conducta
3. No le des lo que quiere durante o inmediatamente después del berrinche. Si lo va a obtener, que sea mostrando un buen comportamiento
4. No le grites ni te desesperes, pues esto hará que cedas ante lo que te pide y él se dará cuenta de que puede conseguirlo de esa forma
5. Evita que sea el centro de atención, pues eso es lo que busca
6. Marca límites claros, firmes y consistentes de manera tranquila y paciente
7. Evita la sobreprotección y el miedo a “traumarlo”
8. Demuéstrale afecto por los comportamientos apropiados, positivos o deseables
9. Hazle saber y sentir el amor que tienes por él, sin que esto implique que le permitas ciertas actitudes
10. Anticípate a las situaciones problemáticas. Habla con él de lo que sucederá o harán más adelante para darle certeza y confianza
11. Señala y remarca los cambios de actividad con cinco minutos de anticipación
Qué hacer en el momento
  • Cálmate. Si te sobresaltas, lo aprovechará para su beneficio
  • Sé firme. Evita los dobles mensajes y no dudes al señalarle lo correcto e incorrecto
  • Tómalo de la mano y llévalo a su habitación. Si intenta salirse, regrésalo de nuevo y explícale sin enojarte ni golpearlo, que debe quedarse ahí hasta tranquilizarse
  • Si están en un lugar público, sácalo de ahí tranquilamente y sin darle explicaciones
  • Cuando su berrinche incluya golpes, mordidas o cualquier otra manifestación agresiva, debes evitar que continúe. Tómalo con firmeza para que le quede claro que eso no está permitido
  • Explícale que su comportamiento tendrá ciertas consecuencias, por ejemplo, no conseguirá lo que quiere, se irán del lugar en el que están, regresarán a casa antes de lo previsto y no continuarán con sus planes
  • Después de que pase, habla con él, pregúntale qué le molestó y explícale lo que te disgustó de su actitud. Debe entender que no es la forma adecuada de manifestar su inconformidad, frustración o desagrado
  • No uses el castigo físico para disciplinarlo, ya que estarás agravando el problema y transgrediendo la integridad física y emocional de tu hijo
  • Aunque respetes su enojo, debes enseñarle comportamientos más apropiados para descargarlo
  • Si sientes que las cosas se están saliendo de control o te parece muy difícil lidiar con estas situaciones, es recomendable que consultes a un especialista, que te dará una orientación personalizada.
A pesar de que los berrinches son una etapa normal en el desarrollo de los niños, es importante destacar el papel que tienes ante ellos, lo ideal es que mantengas la calma, estés preparada e informada para enfrentarlo de forma adecuada.

17 octubre 2011

Aimee Mullins on running | Video on TED.com

Aimee Mullins on running | Video on TED.com



En este archivo de video de TED del año 1998, la esprínter participante en Los Juegos Paralímpicos, Aimee Mullins, habla acerca de su trayectoria estableciendo marcas como corredora, y de sus sorprendentes prótesis en las piernas fabricadas de fibra de carbono (que entonces eran prototipos), y que que le ayudaron a cruzar la meta.

30 agosto 2011

VALORE SU NIVEL DE AUTOESTIMA




  1. ¿Es capaz de expresar sus sentimientos, pensamientos e ideas ante los demás?
  2. ¿Tiene capacidad para reconocer las cualidades de las demás personas con quienes se relacionan?
  3. ¿Tiende a sentirse bien cuando alguien le dice un elogio o valora sus cualidades?
  4. ¿Tiende a realizar nuevamente actividades en donde se equivocó una o dos veces?
  5. ¿Tiene capacidad y habilidad para realizar actividades en equipo?
  6. ¿Se siente una persona fracasada cuando ya intentó realizar una actividad en dos o más ocasiones y finalmente no acertó en su objetivo?
  7. ¿Es capaz de expresar sus sueños y metas a su familia o a quien estima?
  8. ¿Tiene la capacidad de pedir perdón o disculpas cuando ofende o humilla a sus hijos(as)?
  9. ¿Tiende a olvidar constantemente palabras de ofensa o humillación que le expresaron en su niñez?
  10. ¿Es capaz de apreciar sus cualidades y buenas actitudes no dándole mayor importancia a sus errores?
  11. ¿Se considera una persona responsable de acuerdo al papel que le toca desempeñar como padre de familia, trabajador, hijo de familia, amigo, etc?
  12. ¿Tiende a desarrollar habilidades en actividades en las que las que cree tener capacidad?
  13. Le da mayor importancia a sus logros que sus errores?

15 agosto 2011

01 agosto 2011

ACTIVIDADES PARA HACER EN VACACIONES



  • Hacer burbujas de jabón en el garage y que ellos corran hasta reventarlas
  • Sacarlos al patio o parque cercano a casa con triciclos, bicis o patinetas.
  • Buscar todos aquellos libros para colorear y pintarlos sentadas con ellos a su nivel (lo disfrutan).
  • Ver juntos en el mueble o en la cama su caricatura favorita, sin nada que nos robe el momento con ellos.
  • Meterse a la alberca 
  • Separar los cientos de juguetes que tienen dispersos y donarlos a niños menos afortunados, explicarles la acción.
  • Cocinar algo fácil juntos (hasta hacer huevito revuelto con jamón sirve, ahora que si quieren hacer pastel o galletas adelante!)
  • Hacer una lista de parques y museos de tu comunidad, agendar y visitarlos todos!
  • Ir al cine y disfrutar de su película favorita, esta temporada veraniega siempre hay estrenos para peques.
  • Que papá se lo lleve al trabajo un dia (si se puede).
  • Invitar a la abuela a quedarse un fin de semana y que le cuente sus cuentos favoritos
  • Seguro algún amiguito de la escuela o un familiar de su edad está en la ciudad, puede ser el invitado perfecto para una pijamada.
  • Plantar en algodón un frijol y observar cada día cómo va creciendo
  • Pintar con acuarelas sobre una cartulina pegada en el patio
  • Hacer manualidades sencillas como pelotas de harina, señores cabeza de pasto, etc. 
  • Salir a caminar con calma dándole vuelta a la manzana para observar algo que nunca habíamos visto (las plantas que hay en cada casa, los segundos pisos de las casas -que generalmente no observamos cuando vamos en el coche o caminando-)
  • Hacer un día de campo
  • Preparar una gelatina hecha entre todos y compartirla con la vecina (después comentar en familia cómo se sintieron)
  • Aprender algo nuevo: según la edad puede ser desde inflar globos, hacer papiroflexia, cocinar, bailar un ritmo en particular, etc.
  • Mostrarles a nuestros hijos la música que nos gustaba bailar antes de que ellos nacieran y mostrarles los pasos! de verdad de MUY divertido!!

08 julio 2011

SOBREPROTECCIÓN


El extraño caso de Cangurito

Cangurito se asomó al exterior desde la bolsa de mamá Canguro: “¡Uhmmmm! ¡Qué grande es el mundo! ¿Cuándo me dejarás salir a recorrerlo?”

“Yo te lo enseñaré sin necesidad de que salgas de mi bolsillo. No quiero que conozcas malas compañías, ni que te expongas a los peligros del bosque. Yo soy una Canguro responsable y muy buena madre” Cangurito lanzó un suspiro y permaneció en su escondrijo sin protestar.

Ocurrió que Cangurito empezó a crecer y lo hizo de manera tal que el bolsillo de mamá Canguro se rompió por todos lados –“¡Te prohibo que sigas creciendo!” Y Cangurito obediente, dejó de crecer en aquel instante.

Dentro del bolsillo de mamá Canguro, comenzó Cangurito a hacerse preguntas acerca de todo lo que veía. Era un animalito muy inteligente y mostraba una clara vocación de científico.

Pero a mamá Canguro le molestaba no encontrar a mano las respuestas necesarias para satisfacer la afanosa curiosidad de su pequeño hijo. –“¡Te prohíbo que me vuelvas a hacer más preguntas!” Y Cangurito que cumplía a la perfección el cuarto mandamiento, dejó de preguntar y con cara de cretino aceptó la orden de su madre.

Un día las cosas estuvieron a punto de volver a la normalidad. Ocurrió que Cangurito vio cruzar ante sus ojos una Cangurito de su misma edad. Era el ejemplar más hermoso de la especie. –“Mamá, quiero casarme con esa Cangurito” -¡Oh! ¿Quieres abandonarme por una Canguro cualquiera? Ese es el pago que das a mis desvelos. ¡Te prohíbo que te cases!” Y Cangurito no se casó.

Cuando mamá Canguro murió, vinieron a sacar a Cangurito del bolsillo de la difunta. Era un animal extrañísimo. Su cuerpo era pequeño como el de un recién nacido, pero su cara comenzaba a arrugarse como la de un viejo animal. Apenas tocó la tierra, su cuerpo se bañó de un sudor frío.

-“Tengo…tengo miedo a la tierra, parece que baila a mi alrededor”.  Y pidió que lo metiesen en el tronco de un árbol. Cangurito pasó el resto de sus días asomando el hocico por el hueco del tronco. De cuando en cuando se le oía repetir en voz baja: “Verdaderamente, qué grande es el mundo…”

(Isaza de Rojas)

ANIME A SU HIJO A:

Subir a ese tobogán
Subir al árbol
Que corra en la playa y sobre el agua
Que se acerque e intente atrapar a los peces
Pruebe el columpio más grande
Subir a juegos de feria adecuados a su edad


PERMÍTALE:
Buscar un producto en el supermercado
Poner las monedas en el parquímetro
Entregar dinero para pagar la cuenta
Que le ayude a cargar bolsas de las compras
Atrapar y tocar algún insecto.

¿SE CONSIDERA USTED UN PADRE SOBREPROTECTOR O PERMITE QUE PERMITE QUE SU HIJO MADURE DE ACUERDO A SU EDAD?
  1. ¿Cuándo usted sale de casa, su hijo(a) es capaz de prepararse alimentos?
  2. ¿Su hijo(a) tiene la capacidad y se atreve a cruzar calles donde existe bastante tráfico?
  3. ¿Su hijo(a) tiene facilidad para trasladarse de su casa a otro lugar dentro de la ciudad, caminando, abordando camiones, taxis, etc?
  4. ¿Su hijo(a) tiene la capacidad de cumplir compromisos sin que se le recuerden (Ejemplo: levantarse y arreglarse para ir a la escuela)?
  5. ¿Su hijo(a) se responsabiliza en el cuidado de su ropa y cosas personales?
  6. ¿Tiene capacidad su hijo(a) para defenderse ante niños(as) agresivos, o acude a usted?
  7. ¿A su hijo(a) le atrae realizar actividades de acuerdo a su edad sin temor y miedo, (Ejemplo: Pasearse en juegos mecánicos, intentar subirse a toboganes, etc.)?
  8. 8. ¿Su hijo(a) tiene la capacidad de resolver problemas ocasionados por sus errores. (Ejemplo: Cuando no cumple con su tarea escolar)?
  9. ¿Es capaz su hijo(a) de prevenir de peligros a niños de menos edad que él; (Ejemplo: Que no se caigan de la escalera)?
  10. ¿Tiende su hijo(a) por lo regular a correr riesgos aun cuando a veces sufra caídas o golpes leves?

07 julio 2011

01 julio 2011

Morderse las uñas, más allá de la estética

Los especialistas consideran que morderse las uñas es un recurso para reducir la ansiedad, la inseguridad, la depresión o la angustia
Muchas personas se muerden las uñas. Se calcula que la onicofagia, el nombre que denomina este hábito, afecta a un 45% de los niños y a un 10% de los adultos. Pautas sencillas, destinadas a eliminar el hábito de forma progresiva y sin traumas, son mucho más efectivas que las prohibiciones o el hecho de convertir la costumbre en un problema grave.

Con el tiempo, esta costumbre se convierte en un acto reflejo inconsciente y automático, por lo que cada vez resulta más difícil dejarlo, sobre todo, ante situaciones de estrés, nerviosismo, angustia o insatisfacción personal. Afecta por igual a ambos géneros y, aunque no es grave, se considera un problema médico sin resolver. Se desarrolla entre los 4 y los 6 años de edad. Su tasa aumenta conforme se acerca la adolescencia, con un pico entre los 10 y 11 años. A partir de esta edad la frecuencia disminuye, sobre todo, entre las chicas.
La onicofagia puede provocar alteraciones en los dientes. El repiqueteo constante de un incisivo contra el otro (inferior y superior) hace que se desgasten y que las piezas dentales queden como recortadas. Los investigadores del trabajo reciente añaden otras modificaciones como: mala oclusión de los dientes anteriores, infecciones parasitarias intestinales, bacterias, virus, hongos o cándidas en la uña que, en muchos casos, se trasladan a la mucosa oral, o destrucción alveolar
Evitar el sentimiento de culpa
Tratar la onicofagia no es fácil. Muchos progenitores intentan solucionar el problema con castigos, someten a los niños a presión y les reprenden cada vez que se las muerden. No obstante, estos intentos a menudo no son eficaces. Debido a que es un problema con origen en el sistema nervioso, darle demasiada importancia puede provocar el efecto contrario y crear un círculo vicioso de difícil salida. Los expertos recomiendan diversas acciones que ayudan a abandonarlo de forma progresiva y pausada.
Una de las primeras recomendaciones. Resulta útil el uso de sustitutos en momentos clave, incitadores a la onicofagia, como comer un chicle sin azúcar o masticar una zanahoria. Mantener las manos ocupadas con otros objetos en momentos de tensión es efectivo. Si el niño aprende técnicas de relajación podrá controlar esa tensión, un aspecto básico para el cese de la costumbre. 

29 junio 2011